Si comprar cursos fuera suficiente, ya lo habrías resuelto con el tercero

Si comprar cursos fuera suficiente, ya lo habrías resuelto con el tercero

Has leído libros, escuchado podcasts, hecho cursos, contratado mentores e incluso probado distintas estrategias.

Y aunque por momentos parece que avanzas, por una razón u otra, acabas volviendo al punto inicial.

Es justo ahí cuando empiezan a surgir las preguntas incómodas:

— ¿Por qué, pese a saber lo que tengo que hacer… no lo hago?

— ¿Por qué, cada vez que llego a determinada cifra… no la supero?

O mismo…

— ¿Por qué, solo atraigo a personas que dicen no poder pagarme?

La industria del coaching te dirá que tienes un problema de mindset.

Y los de marketing que te falta una estrategia.

Justo la suya, obvio jajaja.

Pero ambas respuestas son incompletas.

La realidad es que si tu problema fuese la falta de información, ya lo habrías resuelto preguntándole a ChatGPT o comprando otro curso.

Se trata de algo más serio.

Un patrón que no se rompe por más que lo intentes y te cobra un peaje cada mes que sigue intacto.

Llevo seis años observándolos en emprendedores y empresarios que ni siquiera se conocían entre sí:

Consultores, closers, entrenadores, psicólogos, setters, diseñadores, coaches, community managers, formadores, programadores, copywriters, media buyers…

Y, en todos los casos, el problema nunca estaba donde creían.

Por eso mismo aterrizaste aquí.

Ahora bien, si lo que buscas es una palmadita en la espalda y cuatro frases motivadoras para sentirte mejor un rato, hay mucho contenido edulcorado ahí fuera que puede ayudarte anestesiarte un rato.

Si, de lo contrario, prefieres trabajar con alguien que sea brutalmente honesto contigo (sin faltarte al respeto), que te entienda de verdad y te muestre lo que no ves o se te ha pasado por alto, entonces soy la persona que estabas buscando.

Si mis consultorías fuesen para todo el mundo, este apartado no haría falta

Para sacarle provecho a mis consultorías debes cumplir con las siguientes dos condiciones.

No una, las dos:

— Has cambiado varias veces de estrategia, de ángulo o de nicho y sigues sin saber qué está fallando.

— Estás dispuesto a considerar que el problema no sea estratégico, aunque hasta ahora hayas asumido que sí.

Aunque antes de que te decidas, mira lo que dice alguien que ya tuvo una

Si aún tienes un pero, es altamente probable que lo encuentres aquí abajo

Entre 15 y 26 días, aunque puede aumentar dependiendo de la época del año.

De todos modos, lo primero es aprobar el proceso de admisión y ver si somos compatibles.

Preocuparte de antemano sería una pérdida de tiempo.

Sí, mis consultorías son 100% deducibles.

Házselo saber a mi equipo durante el proceso de admisión y ellos se ocupan de gestionarlo.

No.

No es una cuestión de dinero únicamente, sino de encaje y criterio.

Si durante el proceso de admisión mi equipo considera que no somos compatibles para trabajar juntos, la plaza no se concede.

Esto debe ser nutritivo para ambas partes, no solo para una.

Que resida en Andorra no significa que no pague impuestos jajaja.

Mi equipo te enviará una factura que podrás desgravar como gasto.

Ya sabes por qué has llegado hasta aquí, solo falta ponerlo por escrito

Pablo André se reserva el derecho de admisión

Copyright 2026 © Pablo André